lunes, 14 de enero de 2019

El regreso de la Hispanidad: el concepto de Hispanidad en Pablo Casado y Miguel Ángel Revilla

Pablo Iglesias ha recuperado la Hispanofobia como
expresión de rechazo hacia la identidad constitucional
española 
La Hispanidad ha regresado al debate intelectual español. Dicho regreso ha sido motivado por la endofobia defendida por la extrema izquierda occidental, representada en España por Podemos, que recogiendo la tradición histórica hispanófoba alimentada por los países protestantes de raíz anglosajona y desde un indigenismo novedoso rechaza la Hispanidad por considerarla responsable del genocidio contra la población india, cuando en realidad es un discurso creado para tapar la coresponsabilidad de Francia, Reino Unido y Holanda en dicho genocidio resultado del colonialismo primero y el genocidio cometido por Estados Unidos contra su propia población india fruto de la colonización europea de su territorio, principalmente de ingleses e irlandeses, después. Así pues la Hispanofobia, popularmente conocida en España como Leyenda negra, sitúa sus orígenes en la Edad Moderna cuando durante los siglos XVI y XVII España ostentó la hegemonía mundial en un contexto de Guerra de Religión consistente en la escisión en el seno del Cristianismo entre el catolicismo del que España fue el principal estandarte flanqueando al Vaticano y el protestantismo, nacido del monje alemán Martín Lutero del que Reino Unido y Holanda fueron los principales representantes. La preeminencia española en su doble condición de potencia hegemónica global y representante del catolicismo se sitúa en el orígen de una Leyenda Negra que el devenir de la historia y la pérdida de la condición hegemónica global no apagaron sino que reactualizaron sucesivamente bajo la forma de doble espejo reflector; por su lado exterior de diferencias socioculturales fundamentales y por su lado interior de odios hacia la identidad española mayoritaria consagrada actualmente en el artículo 1 de la Constitución de 1978. Así pues en pleno siglo XXI la Hispanofobia en su vertiente exterior ha acabado deviniendo un instrumento de la extrema izquierda esadounidense recalentado desde determinadas universidades bajo la forma del indigenismo, teoría compartida por distintos regímenes Iberoamericanos como el bolivarianismo venezolano de Nicolás Maduro o el indigenismo bolivariano de Evo Morales como expresión de un antioccidentalismo incorporado interiormente por la extrema izquierda antioccidental española de Podemos y por el independenismo catalán de la Crida, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y las Candidatures d'Unitat Popular (CUP), discurso al que también se apuntan el independentismo vasco de Bildu, el independentismo gallego del Bloque Nacionalista Gallego (BNG) y el nacionalismo anglófono gibraltareño.

Bajo el liderazgo de Pablo Casado el PP ha recuperado
un discurso rancio y nostálgico de la Hispanidad 
Ante esta renacer de la Leyenda Negra cocinado como hemos dicho en las facultades estadounidenses bajo la denominación de Indigenismo e incorporado por la extrema izquierda española y antiespañola se ha producido un resurgir en España de la Hispanidad concepto que ha vuelto a formar parte de nuestro debate intelectual tras una gran ausencia. El resurgir español de la Hispanidad presenta una doble modalidad que enfrenta las visiones nostálgica y nacionalista del Partido Popular (PP), representado por Pablo Casado, y la visión cívica y cooperativa exhibida por el regionalismo cántabro representado por Miguel Ángel Revilla. La primera visión representada por Pablo Casado es una visión puramente reaccionaria de carácter nostálgico, patriótico y al fin estéril pues carece de recorrido ni de eco más allá de su exhibición en mítines al objeto de unir al electorado de la formación conservadora alrededor de determinados iconos, mientras que la visión representada por Miguel Ángel Revilla presenta un claro valor práctico desprovisto de mitificaciones nostálgicas para hacer valer en el mundo el peso de la civilización hispánica en base a la unión de todos los pueblos que comparten una herencia y unas características comunes. Revilla propone que España y México compartan el liderazgo de ese resurgir de la Hispanidad en base a una concepción moderna, abierta, cívica e integradora de la misma. En el marco de esa propuesta el presidente cántabro ha buscado establecer un vínculo especial con el flamante presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, quién tuvo la deferencia de invitarle a su toma de posesión hace un mes y medio, ocupando un papel preferente en la delegación española encabezada por Felipe VI por ser el único presidente regional español presente en un acto de tamaña relevancia dada la magnitud de los intereses españoles en México.

El presidente regional de Cantabria, Miguel Ángel
Revilla, propone una Hispanidad cívica, moderna y abierta
bajo el liderazgo hispanomexicano 
La propuesta de Hispanidad formulada por Pablo Casado parece no tener un largo recorrido dado su oportunismo y falta de visión estratégica, pero en cambio la propuesta de Miguel Ángel Revilla sí parece contar con recorrido. Habrá que esperar para ver sí acaba por adquirir consistencia concretándose, pero a diferencia del concepto de Hispanidad formulado por el PP no parece estar animada por el electoralismo. En realidad sigue la estela de la hispanidad democrática inaugurada en 1976 tras la proclamación de Juan Carlos I como Rey de España cuando con motivo del primer viaje de un soberano español a América Latina dibujó en el horizonte la creación de una Comunidad Iberoamericana de Naciones que se materializó 15 años más tarde bajo la cooperación entre España y México para dar lugar a la Secretaría General Iberoamericana con sede en Madrid. Una concepción moderna y democrática de la Hispanidad que dejó atrás el colonialismo y la nostalgia para apostar por la pluralidad, la modernidad y la colaboración. Tras una década fecunda de esperanza y alegría la Hispanidad entró en declive con los inicios del nuevo siglo bajo el signo del falso bolivarianismo venezolano representado primero por Hugo Chávez y luego por Nicolás Maduro que acabó abriendo la puerta a varios regímenes populistas que bajo el signo de lo aparientemente nuevo como el Indigenismo en realidad acabaron regresando a un pasado que para ciertos descendientes de los colonizados y los colonizadores aún no parece superado bajo la exaltación del resentimiento y la nostalgia respectivamente. Bajo el signo del bolivarianismo la Cumbre Iberoamericana pasó de celebrarse anualmente a celebrarse bianualmente. Sin embargo ahora parece existir quién en los dos países fundadores de la hispanidad contemporánea, España y México, pretende relanzar dicho espíritu originario. Aún no se sabe cómo pero la intención existe: el tiempo traerá la solución... 


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