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Pablo Iglesias ha recuperado la Hispanofobia como expresión de rechazo hacia la identidad constitucional española |
La
Hispanidad ha regresado al debate intelectual español. Dicho regreso ha sido motivado por la
endofobia defendida por la
extrema izquierda occidental, representada en
España por
Podemos, que recogiendo la tradición histórica hispanófoba alimentada por los países protestantes de raíz anglosajona y desde un indigenismo novedoso rechaza la
Hispanidad por considerarla responsable del genocidio contra la población india, cuando en realidad es un discurso creado para tapar la coresponsabilidad de
Francia, Reino Unido y
Holanda en dicho genocidio resultado del colonialismo primero y el genocidio cometido por
Estados Unidos contra su propia población india fruto de la colonización europea de su territorio, principalmente de ingleses e irlandeses, después. Así pues la
Hispanofobia, popularmente conocida en España como
Leyenda negra, sitúa sus orígenes en la
Edad Moderna cuando durante los siglos
XVI y
XVII España ostentó la
hegemonía mundial en un contexto de
Guerra de Religión consistente en la
escisión en el seno del
Cristianismo entre el
catolicismo del que
España fue el principal estandarte flanqueando al
Vaticano y el protestantismo, nacido del monje alemán
Martín Lutero del que
Reino Unido y
Holanda fueron los principales representantes. La
preeminencia española en su
doble condición de
potencia hegemónica global y
representante del catolicismo se sitúa en el
orígen de una
Leyenda Negra que el devenir de la historia y la pérdida de la condición hegemónica global no apagaron sino que reactualizaron sucesivamente bajo la forma de doble espejo reflector; por su
lado exterior de
diferencias socioculturales fundamentales y por su
lado interior de
odios hacia la
identidad española mayoritaria consagrada actualmente en el
artículo 1 de la
Constitución de 1978. Así pues en pleno siglo XXI la
Hispanofobia en su vertiente exterior ha acabado deviniendo un
instrumento de la
extrema izquierda esadounidense recalentado desde determinadas universidades bajo la forma del
indigenismo, teoría compartida por distintos regímenes Iberoamericanos como el
bolivarianismo venezolano de
Nicolás Maduro o el
indigenismo bolivariano de
Evo Morales como expresión de un
antioccidentalismo incorporado interiormente por la extrema izquierda antioccidental española de
Podemos y por el
independenismo catalán de la
Crida,
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y las
Candidatures d'Unitat Popular (CUP), discurso al que también se apuntan el
independentismo vasco de
Bildu, el
independentismo gallego del
Bloque Nacionalista Gallego (BNG) y el
nacionalismo anglófono gibraltareño.
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Bajo el liderazgo de Pablo Casado el PP ha recuperado un discurso rancio y nostálgico de la Hispanidad |
Ante esta renacer de la
Leyenda Negra cocinado como hemos dicho en las facultades estadounidenses bajo la denominación de
Indigenismo e incorporado por la
extrema izquierda española y antiespañola se ha producido un resurgir en España de la Hispanidad concepto que ha vuelto a formar parte de nuestro debate intelectual tras una gran ausencia. El
resurgir español de la Hispanidad presenta una
doble modalidad que enfrenta las
visiones nostálgica y nacionalista del
Partido Popular (PP), representado por
Pablo Casado, y la
visión cívica y cooperativa exhibida por el
regionalismo cántabro representado por
Miguel Ángel Revilla. La primera visión representada por
Pablo Casado es una
visión puramente reaccionaria de carácter nostálgico, patriótico y al fin estéril pues carece de recorrido ni de eco más allá de su exhibición en mítines al objeto de unir al electorado de la formación conservadora alrededor de determinados iconos, mientras que la visión representada por
Miguel Ángel Revilla presenta un claro valor práctico desprovisto de mitificaciones nostálgicas para hacer valer en el mundo el peso de la civilización hispánica en base a la unión de todos los pueblos que comparten una herencia y unas características comunes.
Revilla propone que
España y
México compartan el liderazgo de ese resurgir de la Hispanidad en base a una concepción moderna, abierta, cívica e integradora de la misma. En el marco de esa propuesta el presidente cántabro ha buscado establecer un
vínculo especial con el flamante presidente mexicano
Andrés Manuel López Obrador, quién tuvo la deferencia de invitarle a su toma de posesión hace un mes y medio, ocupando un
papel preferente en la
delegación española encabezada por
Felipe VI por ser el
único presidente regional español presente en un acto de tamaña relevancia dada la magnitud de los intereses españoles en México.
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El presidente regional de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, propone una Hispanidad cívica, moderna y abierta bajo el liderazgo hispanomexicano |
La
propuesta de Hispanidad formulada por
Pablo Casado parece no tener un largo recorrido dado su oportunismo y falta de visión estratégica, pero en cambio la propuesta de
Miguel Ángel Revilla sí parece contar con recorrido. Habrá que esperar para ver sí acaba por adquirir consistencia concretándose, pero a diferencia del concepto de Hispanidad formulado por el
PP no parece estar animada por el electoralismo. En realidad sigue la estela de la hispanidad democrática inaugurada en 1976 tras la proclamación de
Juan Carlos I como
Rey de España cuando con motivo del primer viaje de un soberano español a América Latina dibujó en el horizonte la creación de una
Comunidad Iberoamericana de Naciones que se materializó 15 años más tarde bajo la
cooperación entre España y México para dar lugar a la
Secretaría General Iberoamericana con sede en Madrid. Una
concepción moderna y democrática de la
Hispanidad que dejó atrás el colonialismo y la nostalgia para apostar por la pluralidad, la modernidad y la colaboración. Tras una década fecunda de esperanza y alegría la Hispanidad entró en declive con los inicios del nuevo siglo bajo el signo del
falso bolivarianismo venezolano representado primero por
Hugo Chávez y luego por
Nicolás Maduro que acabó abriendo la puerta a varios regímenes populistas que bajo el signo de lo aparientemente nuevo como el
Indigenismo en realidad acabaron regresando a un pasado que para ciertos descendientes de los colonizados y los colonizadores aún no parece superado bajo la exaltación del resentimiento y la nostalgia respectivamente. Bajo el signo del
bolivarianismo la
Cumbre Iberoamericana pasó de celebrarse anualmente a celebrarse bianualmente. Sin embargo ahora parece existir quién en los dos países fundadores de la hispanidad contemporánea,
España y
México, pretende relanzar dicho espíritu originario. Aún no se sabe cómo pero la intención existe: el tiempo traerá la solución...
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